EL FIN DEL MUNDO Y UN DESPIADADO PAÍS DE LAS MARAVILLAS

El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas

Murakami en todo su esplendor. A pesar de ser una novela de 1985, recién en 2009 se publica en español. Leída por Octubre de 2014, recuerdo la sensación -que dejé consignada en la primera página- de haber ingresado en un mundo onírico, en ocasiones desolado y apocalíptico, que se desarrollan en dos planos escritos como dos lecturas diferentes que, paso a paso, van confluyendo en sucesivos puntos de contacto. Todo un mundo en 600 páginas, que en pasajes pueden no resultar fáciles -quién ha dicho que bueno y fácil en literatura vayan de la mano, por lo menos no siempre, quizás casi nunca- en el que el lector se verá sumergido en un cúmulo de desafíos y sensaciones.

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KAFKA EN LA ORILLA, en el centro de Murakami

Kafka en la orilla

“Kafka en la orilla” creo que es la tercera o cuarta novela de Murakami (en orden cronológico) que he leído, allá por Septiembre de 2013. Antes y después he leído Tokio blues, After Dark, El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas, Los años de peregrinación del chico sin color, De qué hablo cuando hablo de correr y Hombres sin mujeres. 

Cuando me proponía ingresar una primera entrada en ésta “Bitácora de un lectoradicto” dedicada a Murakami, dudé en cuanto a cuál de ellas dedicarla, en el entendido que la elección importaría una especie de valoración. Efectivamente es así.

Por muchos motivos, Kafka es la novela suya que más me ha impactado y que permanece presente en mi memoria y mi sensibilidad prendida como el aguijón de una abeja. Es que pasado el tiempo y una gran cantidad de lecturas, de Murakami y otros tantos, Kafka Tamura, la señora Saeki y Satoru Nakata, sus ambigüedades y misterios, su fuerza poética y profundidad psicológica, siguen estando ahí.

Si, como creo, la permanencia es una buena medida de una novela, ésta lo es. Que por esta obra, como por buena parte de las arriba citadas y otras que aún me las debo, considere a Murakami uno de los grandes novelistas contemporáneos, con lo que coincido con millones de lectores en todo el mundo y en todos los idiomas, no creo estar diciendo nada nuevo. Cuesta entender cómo aún, se escuchan voces críticas respecto de su valor literario, como si al final, el éxito editorial fuese un pecado y la justa medida del valor de un autor sea la ignorancia por parte del gran público y deba escribir para las minorías más selectas.

LA FIESTA DE LA SEÑORA DALLOWAY: Clarissa en su salsa

La fiesta de la Señora Dalloway

La fiesta de la Señora Dalloway (Editorial Lumen, Diciembre 2014) es un pequeño y hermoso librito, homenaje a Virginia Woolf, en el cual se recogen siete relatos de la autora, escritos entre 1922 y 1927, es decir que son anteriores y posteriores a la publicación de la novela en 1925. En ellos se puede decir que Woolf relata una especie de introducción al motivo de su obra, La Fiesta, y en los restantes trae a un primer plano a los personas secundarios de su novela para ponerles bajo una luz más potente que le permite descubrir detalles de ellos que antes pudieran haber pasado desapercibidos.

Acompañan a cada relato unas preciosas ilustraciones de Yelena Bryksenkova, en una muy cuidada y bella edición. Para los innumerables amantes de la literatura de Virginia Woolf , éste inesperado “bonus track” es un regalo inapreciable. Una joyita.